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Las ruedas TUBELESS ha sido una de las mejores innovaciones en el ciclismo


 Es una de las tendencias más sólidas dentro del mountain bike gracias a su capacidad para que un pinchazo no nos frene. Sácale el máximo partido siguiendo estos consejos, y que nada te pare.

En pocos años el tubeless pasó de ser una tecnología reservada a la alta competición a convertirse en una opción cada vez más popular entre los aficionados. Y es que sus ventajas son tan numerosas que podemos hablar de una de las revoluciones que aportó el mountain bike al mundo de la bici en general.

Además de mejorar el rendimiento, el sistema sin cámara requiere cierto mantenimiento periódico, ya que el líquido sellante pierde eficacia con el tiempo y las válvulas pueden obstruirse. 

El paso de ruedas con cámara a un sistema sin cámara puede parecer complejo, pero con los materiales adecuados —neumáticos “tubeless ready”, líquido sellante y válvulas específicas— se puede realizar fácilmente.

Sin embargo, no todo es perfecto, este sistema puede presentar fugas persistentes derivadas de un deterioro en la calidad del líquido sellante, el cual debe ser compatible y reemplazarse periódicamente; o que el pinchazo presente un orificio demasiado grande para ser cubierto de forma eficiente por el propio líquido. También, uno de los elementos que más hay que revisar es la válvula, ya que esta, con el paso del tiempo, puede quedar obstruida e impedir el flujo de aire cuando queramos meter presión a las ruedas. 


Si llegados a este punto, con toda esta información, has decidido que es hora de dar el salto en tu mountain bike, estos trucos te pueden ayudar tanto durante el proceso como después en tus salidas.

A la hora de montar tu sistema tubeless, y más aún cuando lo haces por primera vez, existe un punto crítico que marca la diferencia entre terminar con éxito o desesperado en el proceso, y este no es nada más ni nada menos que el talonado. En este paso, el neumático debe de quedar perfectamente encajado en la llanta, algo para lo cual se requiere de una gran cantidad de volumen de aire en un corto espacio de tiempo. Lo más adecuado es contar con un compresor o una bombona de CO2, capaz de inyectar de golpe todo ese aire requerido.

En definitiva, el tubeless ha demostrado ser una evolución natural del ciclismo de montaña: menos pinchazos implica mayor rendimiento. Sin embargo, su eficacia depende del mantenimiento y del uso correcto que hagamos de todos sus componentes.

Agradecemos a BIKE por todos sus consejos!

Como lubricar la cadena de nuestra Bicicleta


La cadena, como todos sabemos es el elemento que transmite la fuerza de un cuerpo a otro, este invento está presente en multitudes sistemas de transmisiones en la industria actual, si bien las nuevas tecnologías han desarrollado otros sistemas como por ejemplo las correas dentadas, usada en algunas bicicletas específicas con el cambio en el buje, y otros elementos más sofisticado, pero nosotros vamos a centrarnos en la cadena de nuestra bicicleta.

Existen en el mercado diversos modelos y una gama amplia de calidades con precios para todos los bolsillo. Las calidades de los materiales empleados y su constitución son muy variadas, por ejemplo acero-níquel, acero-zinc, acero con baño de metal, acero inoxidable, etc. En cuanto a su constitución las hay con pin macizo, con pin hueco, también con distintos tipos de uniones como pueden ser de pasadores o pin macizos, con enganches rápidos, etc. y también las hay con casquillos plástico que no necesitan lubricación o auto lubricantes con retenes, si queréis ver la cantidad de modelos que existen en el mercado os recomiendo que visitéis las páginas de los distintos fabricantes.

Una cadena mal lubricada nos ocasionará problemas como: mala articulación, fallo al realizar los cambios, estiramientos y a consecuencia nos dañará los platos y los piñones, ruidos, oxidación prematura, en definitiva un sinfín de dolores de cabeza. A continuación vamos a ver como se lubrica una cadena, en primer lugar lo más importante es limpiarla muy bien, para ello podemos utilizar agua con desengrasantes o aceites lubricante que actúan muy bien como desengranaste, seguidamente secaremos la cadena con un trapo y eliminaremos cualquier resto que haya quedado de suciedad o desengrasantes, para ello podemos utilizar una brocha o un cepillo de cerdas, una vez limpia procederemos a engrasarla utilizando un aceite específico para cadenas, en función al uso que le demos y a las inclemencias meteorológicas usaremos uno u otros, por ejemplo si es invierno y vamos a circular por terrenos embarrados usaremos un aceite con base de teflón, el teflón es repelente a la humedad y al agua y su comportamiento en cuanto a prevenir el desgaste es bastante bueno, hoy en día existen infinidad de lubricantes para cadenas con muy buenas propiedades anti-humedad.

La importancia de usar aceites y no grasas, es  por varios motivos, uno porque el aceite al ser menos denso que la grasa penetra mucho mejor en todas las articulaciones, también al ser más fluido el sobrante que tenga de más se perderá con el pedaleo y la cadena no acumulará tanto polvo, la grasa es la madre del polvo por excelencia, a ella se adhieren todo tipo de partículas como polvo, arena, pequeñas piedrecillas, etc. También nos puede ocurrir, si usamos grasa, que a la hora de limpiarla nos costará mucho más y si lo hacemos con poca frecuencia imaginaros el trabajo que ello supone.

En cuanto a los aceites para lubricar las cadenas, es recomendable usar los que tengan la base sintética, como la silicona o el teflón, debido a que los distanciadores de los piñones traseros suelen ser de materiales plásticos, y los aceites con base mineral son muy agresivos con estos tipos de materiales.

Una cadena bien lubricada sufre menor desgaste, con lo que el riesgo de estiramiento se reduce bastante y alargamos su durabilidad y la de todos los componentes que están en contacto directo con ella, la periodicidad con la que debemos engrasar la cadena irá en función al uso que le demos, pero es conveniente revisarla antes de salir, y cuando veamos que pasándole un trapo no mancha, es síntoma de que necesita engrase, por otro lado si vamos a dejarla sin usar por un periodo de tiempo prolongado, es conveniente protegerla con una capa de vaselina para metales, eso sí, antes de volver a cogerla, no olvidarse de limpiarla de todos los restos que puedan quedar.

Visto en | Emeb.es

Supervivencia MTB


A veces hemos sufrido situaciones en plena montaña que no nos esperábamos y hemos tenido que improvisar algo para poder llegar a casa o solventar la situación, nosotros vamos a poner algunas que nos han pasado y como las hemos solucionado, esta claro que este articulo puede ser interminable por que ustedes han vivido un montón de ellas, así que anímate que en los comentarios nos lo pones e iremos actualizando el post para que sea un referente de la Supervivencia en MTB.

Manubrio/Manillar roto
Te puedes encontrar con este percance en medio de la montaña o el monte, la solución que aplicamos fue pasar una rama del grosor de la potencia para que al menos en los llanos y sitios faciles se pudiese pedalear para llegar a casa.

Asiento/Sillin Roto
No es muy comun pero sobre todo en sillines con railes de carbono pueden partir en alguna zona de piedras, la solución de supervivencia vista muchas veces es colocar una bota/zapato en la tija del sillin e incluso hace poco vimos en la Transprovence a un corredor que puso una rodillera en el lugar del sillin.

Pinchazo/raja sin camara de repuesto
A nosotros nos ha pasado alguna vez pinchar demasiado y quedarte sin repuestos la solución de supervivencia fue hacer un nudo a la camara justo donde esta el pinchazo/raja e inflarla y ponerla dentro de la cubierta así, si no te queda lo suficientemente bien inflada se rellena la cubierta con todo lo que tengas a mano, cartones, papel, hojarasca, Etc… En los contenedores de basura puedes encontrar de todo para rellenar la cubierta y llegar montado a casa.

Heridas de una caida
A veces te caes y la herida que te haces esta muy sucia y pide a gritos un desinfectante, la mayoria de los bikers no llevan un botiquin con ellos con lo cual lo mas que se puede hacer es lavarla bien con agua, pero si vives en alguna zona donde haya cultivo de huerta puedes usar los limones como desinfectante natural, eso si ya te decimos por experiencia que te va a arder bastante.

Herida abierta
Seguimos con las caidas y no hay peor caida donde se te abra la piel y necesites puntos, en una herida en un brazo por ejemplo abierta no te puedes ir muy lejos sin que se te vaya rasgando mas la piel, si no llevas encima puntos adhesivos una de las soluciones que aplicamos nosotros fue cortar las cinchas del camelback y cerrar/sujetar la herida con ellas.

Amortiguador Roto
Esta la hemos visto en algunas fotos usar, algo tan sencillo como poner un palo que soporte al cuadro para que no se quede bajo y puedas pedalear hasta casa.

Caballito/Cambio y Patita rotos
Este es uno de los mayores estropicios que te suelen estropear una ruta, aqui la solución seria dejar la cadena a piñon fijo, si no es posible espero que hayas salido acompañado para que tus compañeros te empujen o tendras que volver a casa en modo “Patin del diablo

Picaduras de abeja/plantas urticarias.
Ante una picadura de abeja lo primero que tienes que hacer es quitar el aguijón y lo segundo para calmar algo el dolor hasta que llegues a una farmacia o medico es ponerte un poco de barro en la picadura, lo mismo con las plantas urticarias como las ortigas.

¿Te sabes alguna más? ... Comenta!

Como parchar una llanta Tubeless con un kit de mechas


Aunque las cubiertas tubeless de las mountain bike son cada vez más resistentes a los pinchazos, siempre hay una posibilidad de que puedas tener uno, por eso siempre es recomendable llevar un kit de reparación de tubeless.

Los kits de mechas tubeless para MTB están formados por una herramienta en forma de pincho que nos ayudará a agrandar el aguajero para introducir la mecha si es necesario y una segunda herramienta que nos facilitara meter la mecha y taponar el agujero de la cubierta.

Si tienes una bicicleta MTB con cubiertas tubeless, es muy probable que en algún momento te encuentres con un pinchazo. Para estos casos, los kits de reparación de tubeless son una solución rápida y eficiente que te permiten reparar el pinchazo en cuestión de minutos, sin tener que desmontar la cubierta de la bicicleta. Lo primero que debes tener en cuenta es que estos kits solo son útiles para cubiertas MTB tubeless, es decir, aquellas que no tienen cámara y llevan líquido antipinchazos en su interior. Si tu cubierta no cumple con estas características, no podrás utilizar este tipo de kit de reparación.

Una vez que has localizado el pinchazo, es importante agrandar el agujero si es necesario con la herramienta punzón, para facilitar la entrada de la mecha. Luego, introduce la mecha en el pinchazo y empújala hacia dentro de la cubierta. Recuerda que la mecha debe quedar bien fijada en el agujero para que no se salga mientras estás rodando. Después, haz rodar la cubierta con la mano unas cuantas vueltas para que el líquido antipinchazos tape el agujero. Si la mecha es demasiado larga, no te preocupes, simplemente córtala con unas tijeras para que no sobresalga y no se salga mientras estás en marcha. 

En el mercado podemos encontrar diferentes tipos de kit de reparación para nuestras cubiertas tubeless, uno de los más comunes es el kit de reparación de mechas, que incluye herramientas en forma de punzón y varias mechas de diferentes tamaños para reparar un pinchazo de forma rápida y sencilla. Es una solución efectiva para pinchazos en cubiertas de MTB. 

¿Qué presión de aire poner en las llantas de Mountain Bike?

Cada biker tiene sus propias preferencias en lo que respecta a las presión de aire utilizada en los neumáticos, variable en función del estilo de conducción de cada persona, del modelo y medida de la llanta o cubierta utilizada y de las condiciones del terreno por el que se va a rodar. En cualquier caso, existen una serie de reglas que sirven como punto de partida para encontrar la presión de neumático ideal que cada usuario necesita.


En el mundo de la Mountain Bike, al igual que en muchos otros ámbitos en los que se hablan de medidas de presión de aire, se manejan dos términos diferentes para definir la cantidad de presión de aire de una llanta:

BAR: Unidad de presión equivalente a un millón de barias, o lo que es lo mismo, aproximadamente igual a una atmósfera terrestre (1 ATM). De este modo, una cubierta inflada a 2,2 BAR tiene una presión de aire contenida de aproximadamente 2,2 atmósferas o ATM.
PSI: Unidad de presión del sistema anglosajón de unidades, en la que una atmósfera equivale a 15 PSI aproximadamente. De este modo, una cubierta inflada a 2,2 BAR está a 33 PSI (2,2x15=33).
Debemos tener presente que la presión de aire de una cubierta determina de manera muy significativa el estilo de conducción de una bicicleta así como sus reacciones ante los obstáculos del camino.

Cuando la presión de aire es demasiado alta:
  • La bicicleta rebota en los obstáculos.
  • El rendimiento en las curvas disminuye significativamente.
  • Existe una mayor probabilidad de sufrir un reventón en las cubiertas.
Cuando la presión de aire es demasiado baja:
  • Mayor probabilidad de pinchazo por pellizco o aplanamiento de la cubierta.
  • Pérdida de eficiencia en el pedaleo.
  • Los derrapes y las frenadas pueden ser impredecibles.
  • Las reglas a seguir para encontrar la presión ideal
Lo primero que tenemos que tener claro es que las cubiertas también forman parte de la suspensión de la bicicleta. Los neumáticos son el único contacto de la bicicleta con el suelo, así que es bastante importante manejar un rango de presión correcto en cada cubierta para obtener el mejor rendimiento y la máxima comodidad. En términos generales, hay que tener en cuenta unas cuantas reglas:
  • Los ciclistas más pesados necesitan mayores presiones en las cubiertas que los ciclistas más delgados o ligeros.
  • Las cubiertas de menor medida (1.8 a 2.1) necesitan presiones más altas mientras que los neumáticos con mayor medida (2.2 y más) necesitan menos presión.
  • Las cubiertas con un compuesto más duro ofrecen mejor rendimiento a presiones más bajas que las cubiertas con un compuesto más blando.
  • Las cubiertas Tubeless o sin cámara de aire generalmente funcionan mejor a presiones más bajas que las cubiertas con cámara de aire.
Estas reglas sirven para tener un punto de partida a la hora de encontrar la presión correcta de nuestras cubiertas. Pero es importante recordar que la presión que necesitamos varía en función de nuestro estilo de conducción, el fabricante de las cubiertas y las condiciones del terreno.

¿Cómo encontrar nuestra presión ideal?
La presión ideal de una cubierta sería aquella que, inflada con la menor presión posible, no provoca ninguno de los problemas descritos anteriormente en cuanto a cubiertas infladas con una presión excesivamente baja.

Con presiones relativamente bajas, vamos a notar una mayor adherencia de las cubiertas sobre el terreno y una conducción más suave, sin rebotes. Para encontrar la presión ideal de nuestras cubiertas, necesitamos una bomba de inflado con manómetro, un trozo de pista o sendero por el que realizar nuestras pruebas y un poco de nuestro tiempo.

Comenzaremos por inflar las cubiertas con una presión alta de 45 PSI o 3 BAR, según nuestros gustos o nuestra bomba de inflado. Realizaremos un recorrido sobre la bicicleta con esta presión y observaremos el comportamiento de las cubiertas sobre el terreno. Después, reduciremos la presión de las cubiertas en 5 PSI o 0,3 BAR aproximadamente y repetiremos el recorrido con nuestra bicicleta.

Debemos observar el comportamiento de las cubiertas y notar como mejora la adherencia y la suavidad de conducción. Tenemos que reducir la presión de la cubierta tanto como sea posible (en intervalos de -5 PSI o -0,3 BAR), pero sin experimentar pinchazos ni comportamientos raros de la cubierta. Los pinchazos ocurren cuando la presión es excesivamente baja y la cubierta se pellizca entre el suelo y la llanta, provocando un pinchazo en la cámara por pellizco o rozamiento excesivo. Es lo que conocemos como "mancada" y se caracteriza por hacer dos tajos a ambos lados de la cámara y el aire se sale de inmediato.

Hay que repetir el proceso de reducir la presión de las cubiertas y probar su comportamiento tantas veces como necesitemos, hasta encontrar una presión óptima que se adapte a nuestro estilo de conducción y a las propias cubiertas.

Para las cubiertas Tubeless, no hay que preocuparse tanto por los pinchazos, pero también debemos experimentar con las presiones de la cubierta. Una presión demasiado baja puede provocar que la cubierta ruede sobre sí misma, generando una capacidad de maniobra imprevisible. En general, para las cubiertas sin cámara de aire llevaremos una presión de entre 5 y 7 PSI o 0,3 y 0,5 BAR menos que en las cubiertas con cámara de aire.

Presión orientativa óptima de cubiertas de Mountain Bike
Ya he dicho que la presión óptima depende de varios factores, tales como el fabricante de la cubierta, el peso del ciclista, el tipo de compuesto del neumático o el estilo de conducción de cada uno de nosotros. Pero de forma general, aquí tenemos una tabla orientativa con las presiones óptimas según el tipo de cubierta que nos puede ayudar a acercarnos a nuestra presión ideal en las cubiertas de nuestra bicicleta:
  • Cubiertas con cámara anchas (2.3 o más)= 28 a 30 PSI - 1,9 a 2,1 BAR
  • Cubiertas con cámara delgadas (2.25 o menos)= 30 a 32 PSI - 2,1 a 2,25 BAR
  • Cubiertas Tubeless anchas (2.3 o más)= 26 a 28 PSI - 1,75 a 1,9 BAR
  • Cubiertas Tubeless delgadas (2.25 o menos)= 27 a 28 PSI - 1,8 a 1,9 BAR
Ahora, aqui no explica que cuando vayas por carretera y quieras mayor velocidad, debes inflar tus llantas a tope, pero no lo explica porque es realmente una pendejada andar con llantas de MTB por carretera ya que no están diseñadas para eso y se desgastan mucho más rápido.

Ventajas y desventajas de las ruedas tubelizadas


Las ruedas tubelizadas, más conocidas bajo el término Tubeless, son la opción más segura y eficiente para prevenir pinchazos en una bicicleta de montaña. ¿Qué ventajas tienen las ruedas tubelizadas con respecto a las ruedas con cámara de aire? ¿Y qué inconvenientes? A continuación, un pequeño pero práctico resumen con las ventajas y desventajas de las ruedas tubelizadas.

Ventajas de las ruedas tubelizadas
Adiós a los pinchazos: Un sistema Tubeless de calidad montado correctamente es la opción más segura de la actualidad para prevenir pinchazos en una bicicleta de montaña. Unas ruedas tubelizadas son capaces de taponar por sí mismas todos esos pinchazos milimétricos tan frecuentes en el ciclismo de montaña y, lo mejor de todo, sin que el ciclista se de cuenta de ello.

Mayor agarre: Montar ruedas tubelizadas nos permite rodar a una presión bastante menor de la que normalmente se utiliza en unas ruedas con cámara de aire. Con presiones inferiores, se mejora el agarre de la cubierta y se amplían las posibilidades de personalización de la misma de acuerdo a las necesidades de la ruta o carrera a realizar.

Más seguridad: Los sistemas Tubeless correctamente instalados mejoran la seguridad del ciclista. Una mayor protección frente a los pinchazos es sinónimo de una mayor confianza pedaleando, lo que se traduce en una mejor experiencia tanto en términos de diversión como de seguridad.

Inconvenientes de las ruedas tubelizadas
Inversión inicial: Un sistema Tubeless efectivo requiere de llanta y neumático compatibles así como de un líquido sellante de calidad. El tubelizado de llantas normales es la opción más extendida, en este caso realizado con un fondo de llanta específico para Tubeless, también necesario en la inversión inicial.

Mayor mantenimiento: A pesar de que al hacer uso de ruedas tubelizadas nos podemos olvidar de los pinchazos durante una buena temporada, es necesario realizar un mantenimiento de vez en cuando. Comprobar la cantidad de líquido sellante en el interior de la cubierta, sobre todo en verano, es una tarea obligada en este tipo de sistema.

Reparación más trabajosa: Si sufrimos un pinchazo con unas ruedas tubelizadas y el líquido sellante no es capaz de taponar el orificio o corte de la cubierta, nos tocará realizar una reparación que puede (o no) convertirse en toda una odisea. Válvula taponada por el líquido sellante y dificultad para destalonar la cubierta son los problemas más habituales de una reparación Tubeless en mitad del monte.


5 reparaciones mecánicas que todo ciclista de montaña debería saber hacer


De la misma forma que utilizamos nuestra bicicleta para salir cada semana a rodar por esas fantásticas brechas que la naturaleza nos regala, es inevitable también que a veces debamos ocuparnos de algún tipo de reparación o problema mecánico en nuestra montura. No podemos salir a rodar y esperar que alguien nos solucione la vida en el caso de que tengamos alguna avería, pues tarde o temprano acabaremos estando más solos que un pingüino en el desierto y con una bicicleta averiada que no seremos capaces de reparar.

Aunque pueden suceder mil y una cosas mientras rodamos con la bicicleta, hay varios y sencillos problemas bastante más comunes que los demás y que cualquier ciclista que se precie debe saber solucionar. Desde reparar un pinchazo a enderezar una rueda ligeramente doblada por algún golpe, todas estas cuestiones mecánicas son muy sencillas de solucionar y las más comunes en el mundo del Mountain Bike.

1. Cambiar y/o reparar un pinchazo de una rueda
La cuestión mecánica por excelencia y el número uno de los problemas que pueden aparecer en una salida en bicicleta. Cualquier ciclista de montaña debería saber cambiar una cámara y/o reparar un pinchazo en su bicicleta de montaña. Entre el equipo indispensable de cualquier ciclista que se precie, tampoco deberían faltar una cámara de repuesto, una pequeña bomba de inflado, un kit de reparación de pinchazos y unos desmontables para separar eficazmente las llantas. Asimismo, en el caso de las llantas tube -less existe un kit de mechas para parchar huecos demasiado grandes que el líquido sellador no alcanza a tapar y es prácticamente fácil de usar.

2. Solucionar problemas con la cadena de transmisión
La cadena también es otro de los componentes más comunes a la hora de causar algún tipo de avería. Ya sea por rotura o desgaste, cualquier ciclista digno debería saber mantener correctamente una cadena, ajustar la medida óptima o solucionar una posible rotura mediante la colocación de un eslabón rápido de cadena de tipo SRAM o similar. Entre el equipamiento indispensable, deberían estar una multiherramienta con tronchador de cadenas y un par de conectores Powerlink de SRAM o similares para reparar la cadena en caso de rotura.

3. Centrar mínimamente una rueda deformada o descentrada
En caso de caída aparatosa o golpe fuerte en la bicicleta, es más que probable que alguna de las ruedas se deforme, se descentre o ambas cosas a la vez. Entre los conocimientos de un ciclista de montaña deberían estar el saber cómo funcionan los radios de las ruedas, cómo se puede centrar una rueda apretando o aflojando dichos radios y cómo se puede comprobar si una rueda está descentrada o no. Si la deformación es muy grande o la rueda está muy doblada, también se puede hacer uso de la fuerza bruta para salir del paso y enderezar la rueda a base de golpes o presión contra un tronco o roca, en el caso de que nos suceda durante una salida. Entre el equipamiento esencial, una llave para radios y un par de bridas, que no ocupan mucho espacio.

4. Ajustar correctamente la presión de las llantas y suspensión por aire
La presión de las llantas y de la suspensión de la bicicleta también debería estar siempre controlada por un buen ciclista de montaña. Conocer la mejor presión para nuestras ruedas hará que rodemos más suaves y seamos menos propensos a pinchazos y posibles averías relacionadas. En cuanto a suspensiones, un ciclista debería saber ajustar el SAG adecuado de la suspensión, además de rodar con las presiones óptimas recomendadas por el fabricante de la horquilla y/o amortiguador que monte la bicicleta. Entre el equipamiento esencial, una pequeña bomba de inflado, a ser posible con manómetro para controlar visualmente la presión. En el caso de las suspensiones, mejor ajustar la presión en casa para evitar cargar con más trastos durante nuestras salidas.

5. Ajustar el funcionamiento de los cambios de la transmisión
La última de las cuestiones mecánicas que todo ciclista debería conocer está relacionada con la transmisión de la Mountain Bike. En cualquier salida podemos golpear sin querer el cambio trasero o el desviador y desajustar su funcionamiento, convirtiendo el resto de la salida en un infierno de desarrollos que no entran y otros que saltan cuando les parece. Conocer el funcionamiento de la transmisión es esencial y saber ajustar el cambio trasero y/o el desviador delantero de nuestra bicicleta. Entre el equipamiento esencial necesario, simplemente con una buena multiherramienta cubriremos las necesidades mecánicas de nuestra transmisión.

Visto en | Todomountainbike

La Bomba de Bicicleta portátil, un salvavidas en las brechas.


De los artículos portátiles que llevamos con nosotros en las rodadas, la bomba de inflar es una de las más importantes, hay de muchos modelos y marcas, te recomendamos que no salgas sin ella, cualquiera que sea la distancia a rodar, ya que siempre estamos expuestos a un bajón de aire o una pinchada. 

Al inflar las llantas de tu bicicleta, todo se basa en la presión. Qué tanto aire le metes y qué tan cómodo quieres ir. Ya que sepas a qué presión las debes inflar, entonces estarás buscando la bomba adecuada que logre llenarlas de aire sin mayor esfuerzo. 

Todas las bombas de aire, sin importar el tipo, cuentan con un pistón (o émbolo), una válvula antirretorno y una cámara de aire, como elementos principales para que funcionen. 

Existen cuatro tipos, principalmente: 

  • Bomba de piso 
  • Bomba de mano 
  • Bomba de pie
  • Electrónicas

Cada una tiene su razón de ser y una vez que las conozcas, podrás elegir la que más te conviene. Las cualidades que debes revisar en cada una de ellas son: 

  • Presión máxima de inflado (declarada en PSI o Bar)
  • Tipo de válvula con la que son compatibles
  • Tamaño de la cámara de aire. Entre más grande, mayor capacidad de inflado.
  • La presión máxima que necesites dependerá del tipo de bicicleta que estés usando. 

El tipo de válvula es esencial. Existen dos tipos de válvulas en las cámaras de aire para bicicleta: americana o francesa. También llamadas Schrader (por su inventor August Schrader) y presta. 

Casi todas las bombas vienen preparadas para recibir ambas válvulas. Puede que el diseño muestre a primera vista ambas entradas o que tengas que darle vuelta a los empaques.

Las bombas de mano puede ser de doble acción, y eso facilitará el inflado de tus llantas. Casi todas las bombas de mano vienen con un soporte para montarlo en el cuadro de la bicicleta.

Algunas personas prefieren llevarlas en sus mochilas de hidratación o en la bolsa del jersey. Todo dependerá de tu preferencia y claro, del tamaño de la bomba. 

Un aspecto que hace la diferencia es que la bomba que busques sea de “doble acción”, es decir, que infle la llanta tanto al oprimir el émbolo como al sacarlo. Con esto evitarás esfuerzo extra.

Hoy en día puedes sustituir la bomba portátil por unas bombonas de CO2 y un niplo, pero nunca reemplazará lo útil que es cualquier bomba manual, todo ciclista debería llevar una consigo, esperamos que no tengas que comprobarlo rodando a gran distancia de casa.

¿Cuándo hay que reponer el líquido tubeless?


Si no sabes cuánto líquido tubeless tienes que poner, o cuándo cambiarlo porque notas que ya no es tan eficiente, aquí resolvemos estas y otras dudas similares.

Cuándo y por qué poner líquido tubeless

Estamos teniendo en cuenta que ya usas líquido tubeless. ¿No es así? No te preocupes, colocarlo es relativamente sencillo si no quieres acudir a un taller. Puedes insertar el líquido tubeless tú directamente a la rueda a través del acceso que te permite la válvula. Eso sí, antes de inyectar el líquido tubeless deberás saber que si tienes una válvula Schraeder o una Presta, el proceso es similar (quitar el obús para que dé acceso sin restricciones) pero se hace con llaves diferentes. Hay miles de tutoriales en YouTube, es sencillo, no te preocupes.

En primer lugar, no hay un tiempo estándar, quizá unos 3 meses es un tiempo prudencial para pegarle una revisión a tus niveles y calidad de líquido tubeless.

Dosis recomendadas para Mountain Bike según el tamaño de rueda:

MTB 26″: entre 60-80 ml

MTB 27,5″: entre 80-100 ml

MTB 29″: entre 90-120 ml


Es muy importante que antes de rellenarlo, sobre todo si es tras un cambio de cubierta, te asegures antes de haber talonado bien la cubierta, si no quieres malas experiencias y malgasto de líquido tubeless.

Y cómo hago el mantenimiento de mis ruedas con líquido tubeless

Menos pinchazos, mejor ajuste de presión porque evita pérdidas y una ligera mejora de peso. Las ventajas del líquido tubeless son conocidas. Sí, pero ¿y cómo hacer el mantenimiento?

En primer lugar, revisa a menudo la presión de tus neumáticos. Son un buen testigo, una buena alarma en caso de que algo vaya mal. Si el líquido ha hecho su trabajo y ha sellado, o si no lo ha hecho y la rueda ha perdido aire, el ajuste de esta presión te servirá para detectar que algo no macha bien. Quizá sea un simple poro, es lo más probable, pero mejor estar al loro por si es algo más grave.

Pero es que el líquido tubeless también puede sufrir pequeñas evaporaciones además de perder capacidad y propiedades con el paso del tiempo. De ahí que te indicásemos esos 3 meses de tiempo prudencial. Depende mucho del uso, porque igual llevas medio año sin revisarlo y crees que te va de maravilla. Y es posible, pero damos valores de revisión prudenciales, no de casos puntuales.

Un último consejo. Parece sencillo, tonto, pero es útil: mueve las ruedas de vez en cuando y pega bien el oído (con los pies no se escucha). Escucharás el movimiento del líquido tubeless y, con el tiempo, sabrás identificar la cantidad aproximada que queda sólo con oírlo.

Y si no has probado el líquido tubeless en tus ruedas de bicicleta, de veras, inténtalo. A quién no le han estropeado una salida un par de pinchazos, cuando es más que evitable, ¿no? Y muy personalmente te recomendamos utilices "MM-Tubel" que es de fabricación local y puesto a prueba, mejorando la formula en condiciones extremas, para tu mayor seguridad. Pedidos al 999 343 4394

Agradecimientos a Ruedasgordas (España)

Como usar el Tronchacadenas


El tronchacadenas es una de las herramientas más odiadas por los bikers, pero es necesario saber manejarlo, ya que el puede ser el que te salve una excursión ante una averia en la cadena. Tu “Troncha” te permite extraer e introducir el bulón que une dos eslabones, veamos el proceso paso a paso para reparar un eslabón en mal estado.

1º.- Desenroscas la palomilla del troncha para poder introducir la cadena bien asentada en su interior, de forma que la cadena quede perpendicular a la presilla. El troncha lo colocaremos entre la cadena y la rueda para sacar el bulón (figura 1), ya que de esta forma, a la hora de volver a introducir el bulón, que es una operación más delicada, tendremos el troncha en una posición más favorable.


2º.- Empiezas a roscar la palomilla hasta que la punta de la presilla contacte con el bulón de forma centrada. Sigue roscando hasta que el bulón salga por el otro lado (figura 2), pero ¡ojo!, el bulón debe de liberar el eslabón interior, pero tiene que quedarse cogido con el eslabón exterior, ya que si lo sacas del todo, te será muy difícil volver a meterlo cuando tengas que unir la cadena tras cambiar o quitar el eslabón roto.


3º.- Repite la operación anterior dejando un bulón por medio (retiras dos eslabones), esto es para que en un extremo de la cadena tengas un eslabón interior y en el otro uno exterior (fig 3), de esta forma podrás unir la cadena aunque no tengas eslabones de repuesto, aunque si no reemplazas los eslabones retirados la cadena se te quedará algo corta pero al menos podrás continuar tu excursión.


4º.- Une la cadena (fig. 4) introduciendo el bulón con el troncha entre los dos eslabones (interior y exterior)(fig 5), es importante que el bulón entre suave y quede centrado (que no sobresalga más por un lado que por otro) (fig. 6).




Esto es como todo, la práctica hace al maestro... Es recomendable que ensayes con una cadena vieja antes de que lo hagas con la de tu bicicleta, esperamos que estos consejos te sean de gran utilidad... Saludos!

Cuál es la mejor potencia (Steam) para Mountainbike?


A la hora de elegir la potencia para tu mountain bike, es importante tener en cuenta 4 factores principales. Estos son: el material de la fabricación de esa potencia para mountain bike; y con ello su peso; la longitud de la potencia; y la inclinación. Analizamos estos cuatro factores y te indicamos cuál sería tu potencia correcta.

Los 4 factores para elegir la potencia para mountain bike correcta

Con respecto al primer factor, el material con el que está fabricada, fundamentalmente hoy las marcas producen las potencias para mountain bike en carbono o en aluminio. Es cierto que también existen experimentos en titanio, ser una alternativa. También con recubrimiento cerámico. Pero el mercado manda, y predominan carbono o aluminio en las potencias para mountain bike. ¿Qué material es mejor? Pues es la primera vez que te vamos a decir que es casi lo mismo. Cierto que no es idéntico, pero la potencia es un componente importante que sin embargo no tiene gran relevancia en la rigidez general de tu mountain bike, ni tampoco en su peso.

El peso es el segundo factor, de hecho. Cuando decimos que las diferencias en este aspecto para las potencias de mountain bike no son tan determinantes como las llantas, el manillar y sobre todo el cuadro de tu mountain bike. Si comparas los pesos de las potencias en función de sus materiales, de hecho, verás que incluso hay modelos de potencias para mountain bike de carbono y aluminio con el mismo peso. Sin embargo, el precio puede rondar casi el doble de una potencia de carbono con respecto a una de aluminio. Así que ciñéndonos a la rigidez, tu decisión la marca esta rigidez y sobre todo tu bolsillo, porque en peso no vas a encontrar grandes diferencias.

La longitud y la inclinación son los dos últimos factores y sí que son los determinantes a la hora de elegir tu potencia para mountain bike.

En primer lugar, la longitud de tu potencia se mide desde el centro de la esfera que agarra el tubo de dirección hasta el centro del mismo que abraza el manillar. Esta longitud puede ser múltiple. Es cierto que dependen en gran medida del modelo, pero las longitudes de las potencias para mountain bike suelen oscilar entre los 70mm y los 130mm. Hay modelos que tienen su modelo en todas las medidas de 10 en 10 milímetros. Otros, reducen su gama. La longitud es importantísima para determinar tu posición sobre la mountain bike, la potencia que imprimes a tu pedalada o la comodidad con la que prefieras rodar. Al final te explicamos cuál te va a ir mejor.

Por último, la inclinación de las potencias de mountain bike suele oscilar entre la potencia plana, con 0 grados de inclinación y dos grados generalizados de inclinación que son 6 y 17 grados en positivo o en negativo. ¿Esto qué significa? Que la potencia tiende a subir del plano, o tiende a bajar con respecto a la recta o plana. Hay diferentes tipos de inclinación, pero estas son las más estandarizadas.

De acuerdo, pero ¿Qué potencia de mountain bike elijo?

Basándonos en todos estos factores que te hemos apuntado, rígete por estos consejos que te enumeramos a continuación para elegir tu potencia de mountain bike:

Si tu cuadro te va un poco pequeño, debes tender a buscar una potencia larga y poco inclinada en positivo.

Si tu cuadro te va un poco grande, en cambio, necesitarás una potencia más bien corta y con algo de inclinación positiva, que te permita manejar tu mountain bike correctamente.

Si buscas una posición agresiva, más tumbada, para intentar rendir más y tener mejor resistencia frente al viento, tu potencia deberá ser más larga y más inclinada en negativo, lo que te permitirá ir más tumbado. Busca potencias de mountain bike medias o largas, de entre 8 y 13 centímetros de longitud.

Sin embargo, si prefieres una posición más cómoda por cualquier razón (lesiones de espalda, sobrecarga muscular, cicloturista sin afán competitivo, etc.) tu potencia debería ser más corta y con inclinación positiva, lo que te permitirá ir más erguido, más recto. Tu posición será mucho más cómoda. En este caso, busca potencias por debajo de 8 centímetros y, si puede ser, muy cortas, por debajo de 6 y hasta de 0 centímetros. Estas potencias tan cortas se usan mucho en disciplinas extremas, como el Enduro, el Freeride, el DH o el Dirt.

Si quieres centrarte en la potencia que imprimes al pedaleo, potencia larga e inclinación negativa, es decir, hacia abajo.

Si en realidad buscas más control, la potencia de tu mountain bike debería ser corta e inclinada hacia abajo, en negativo. Así es, aunque te pueda sorprender.

Y, por último, si eres escalador, busca potencias largas; y si eres de descenso y quieres más seguridad bajando las potencias de mountain bikes cortas te irán mejor. Esperamos que con estos consejos puedas elegir la mejor potencia para mountain bike para ti.

Visto en | Brújula Bike

10 imprescindibles que debes llevar en tus salidas en bici


Cuando salimos en bici debemos de llevar con nosotros una serie de herramientas y accesorios de manera casi imprescindible. Elementos como el casco lo vamos a obviar por suponerlo obligatorio, pero en este post les dejaremos una serie de cosas que tendrás que llevar si queres ser autosuficiente en tus salidas en bici.

¿Qué cosas debes llevar durante tus salidas en bici?
Da igual que vayas en bici de carretera o en mountain bike, pues todo lo que te vamos a recomendar vale para ambas disciplinas. Normalmente la mayoría de los ciclistas aprenden la importancia de estos elementos por las malas -teniendo que regresar andando o teniendo que pedir que vayan a buscarles-, y es por eso que intentamos que vosotros llevéis siempre lo necesario para, por lo menos, poder volver por vuestros medios hasta casa.

1.- Multi-herramienta
Cada vez son más compactas y pesan menos. Y tendría que ser imprescindible llevar en cualquier salida al menos una con la que seamos capaces de apretar o desatornillar cualquier pieza de nuestra bici y que incorpore un troncha-cadenas. No sabemos en que momento habrá que ajustar la potencia, el manillar o incluso algún radio. El desajuste más simple podría hacer que tuviéramos que volver a casa andando si no fuera por una multi-herramienta de estas.

2.- Cámara de repuesto
Quizás sea el inconveniente más común entre los ciclistas -ya sean de carretera o de mountain bike-, los pinchazos están tan relacionados con el ciclismo como las propias bicicletas. Aunque es verdad que con los nuevos sistemas de tubeless los pinchazos suelen arreglarse "solos" con el líquido de las propias cubiertas, nunca se sabe cuando te puede sorprender un pinchazo mayor. Es imprescindible llevar siempre encima al menos una cámara de repuesto. ¡Comprobad que la cámara sea compatible con vuestras ruedas!!

3.- Desmontables
Los que llevan muchos kilómetros en sus piernas y han tenido que cambiar multitud de ruedas seguramente sean capaces de desmontar y montar la cubierta de las ruedas con sus propias manos. Para los que no estén 100% seguros de poder hacerlo deberían de llevar un par de desmontables de plástico que ayudan mucho en esta tarea.

4.- Bomba de inflado
Una vez puesta la cámara y la cubierta, es necesario inflar la rueda. Para eso podemos llevar con nosotros una pequeña bomba de inflado o algunas botellas de Co2. Debemos estar atentos y tener cuidado de que tanto la bomba como la bombona sean compatibles con la válvula de nuestras ruedas. Si optas por las opción de llevar bombonas ten en cuenta que cada bombona sirve sólo para una vez y que según el tamaño de tu rueda necesitarás una bombona de un tamaño u otro.

5.- Kit repara pinchazos
A veces la mala suerte se ceba con nosotros y pinchamos más de una vez en una misma salida. Por eso no está demás llevar un kit para reparar pinchazos.

6.- Eslabón de cierre rápido
La cadena de nuestra bici es otro elemento sensible que puede sufrir averías. Si se nos rompe la cadena y no tenemos un troncha-cadenas (incorporado en la multi-herramienta que propusimos arriba) y un eslabón de cierre rápido, tendremos que volver andando.

7.- Comida
Si la salida que vamos a realizar es corta -entre 1h y 1,5h- y por un sitio conocido, podríamos salir sin nada para comer. Pero lo recomendable es que al menos llevemos un gel o una barrita ya que el tío del mazo y las pájaras suelen llegar cuando nadie los espera.

8.- Agua
Al igual que la comida, muy corta tendría que ser la salida para poder salir sin agua. Tendría que ser casi obligatorio llevar al menos un bidón con agua y/o sales.

9.- Documentación
Muy importante. Siempre debemos salir con algún documento identificativo oficial. Si tenemos licencia federativa también tendremos que llevarla encima.

10.- Dinero
Nunca está demás llevar algo de dinero y piensa que si sufres una avería que no puedas reparar tu mismo tendrás que volver en transporte público o taxi. También puedes utilizarlo para invitar a tus colegas a tomar algo al terminar la ruta.

Vito en | BrujulaBike

5 revisiones mecánicas que todo ciclista debe hacer antes de salir a pedalear


Muchos ciclistas principiantes se suelen preguntar por qué otros compañeros más experimentados no tienen o sufren esos problemas mecánicos que aparecen en mitad de una ruta con más frecuencia de lo deseable. Pinchazos, salidas de cadena, ruidos en la transmisión, discos que rozan o componentes que se aflojan son los problemas más comunes en el mundo de los pedales, todos ellos de muy fácil prevención cuando se toman las medidas adecuadas.

1. La presión de las llantas: La inmensa mayoría de problemas relacionados con los neumáticos está directamente relacionada con llevar una presión inadecuada en los neumáticos. Una rápida comprobación de la presión apretando con los dedos de la mano (en el caso de ciclistas experimentados) o con una bomba de aire con manómetro (En el caso de dudas) en esencial para disfrutar de una ruta sin sobresaltos.

2. La lubricación de la cadena: Los ruidos y crujidos de la transmisión son originados en la mayoría de casos por una cadena mal lubricada. La cadena de transmisión debe estar siempre limpia y correctamente engrasada para evitar, además de ruidos, el desgaste prematuro de otros componentes como pueden ser piñones y platos. ¿La mejor opción? Aplicar una ligera capa de lubricante en cera antes de salir a rodar para salir de dudas.

3. El funcionamiento de los frenos: No puede haber nada más terrorífico que bajar a toda velocidad por el monte o el asfalto y, a la hora de apretar las manetas de freno, no obtener ninguna respuesta. No es un problema habitual, pero concierne especialmente a la seguridad del ciclista y solo se necesitan unos pocos segundos antes de salir a rodar para comprobar que los frenos cumplen con su función. En caso contrario, hay que revisar el estado de las pastillas, zapatas o del circuito hidráulico según sea el caso.

4. El giro libre de la rueda: No son pocos los ciclistas que, tras una extenuante ruta en la que se han dejado la piel por el camino, han descubierto con cara de tonto que uno de los frenos de su bicicleta estaba mal ajustado produciendo un roce continuo en el disco o la llanta. Antes de salir a pedalear, no cuesta nada levantar la bicicleta dejando libre cada una de las ruedas para girarlas con la mano y comprobar si se producen roces.

5. Correcto apriete de los componentes: Un pedal suelto, un manubrio que se mueve, un puño que gira, una rueda que baila o una tija que se baja sola son problemas derivados de un mal apriete. Comprobar la correcta sujeción de estos componentes ejerciendo presión con las manos (En el caso de ciclistas experimentados) o mediante las herramientas adecuadas (En el caso de dudas) es un proceso muy rápido que sirve para prevenir problemas mayores en el sendero.

Visto en | Todomountainbike

Qué presión hay que llevar en las llantas de MTB


Una de las grandes preguntas del MTB es siempre ¿Qué presión debo llevar en las ruedas? No existe una fórmula mágica, pero te dejamos unos cuantos consejos que te ayudarán a encontrar la presión ideal para tus llantas o neumáticos.

El Mountain Bike es un mundo que se ha ido especializando hasta límites insospechados. Atrás quedaron los tiempos en los que la rueda se hinchaba “a ojo” y se calibraba apretando con la mano hasta que quedase dura. Hoy en día, que en función de la ruta del día, regulamos SAG de horquillas y amortiguadores, elegimos un neumático u otro, y hacemos mil ajustes, no podemos olvidarnos de llevar la presión apropiada de las ruedas.

Si hacemos las cosas mal corremos un doble riesgo, una rueda excesivamente hinchada, además de que es más fácil de pinchar y se incrementa el riesgo de reventón, será más rebotona y peligrosa en las curvas y zonas rotas. Sin embargo, si llevamos la presión muy baja, además de alentarnos innecesariamente, implica cierto riesgo de destalonar o de flanear en las curvas haciendo la bicicleta ingobernable.

Antes de nada, lo primero que debemos saber es el rango de presión que admite cada llanta o cubierta. En Michelin, por ejemplo, los neumáticos más habituales para usar con cámara de 29x2.25 las presiones que acepta son entre 1,8 y 4 bar (de 29 a 58 psi), mientras que Continental en la misma medida y neumáticos similares son de 3,5 a 4,5 bar (entre 50 y 65 psi).

El uso para el que esté destinado la llanta influye también mucho en la presión que acepta, básicamente por su construcción. No es lo mismo un neumático XC, pensado para ser muy ligero y que irá más inflado para que el rozamiento sea menor, que uno de Enduro que, además de ser más robusto en toda su estructura, llevará algo menos de presión para tener mayor capacidad de absorción de impactos sin que llegue a reventar. De esta forma, el tipo de neumático y sus dimensiones nos va a dar el primer rango de medidas que debemos tener en cuenta, cuanto más estrecho y cerca del XC, mayor presión llevará.

Otro factor que nos marcará este rango es si llevamos cámara o es tubeless, ya que los neumáticos tubeless admiten presiones menores (los flancos están más reforzados y mantienen la estructura del neumático con menos cantidad de aire) que las cámaras, con las ventajas (mejor tracción y agarre) e inconvenientes (Alentan un poco más) que esto supone.

Calcular la presión en función de nuestro peso

El siguiente factor que tenemos que valorar es nuestro peso y tipo de bicicleta, ambos en conjunto. Y cuando decimos nuestro peso es con todo el equipo puesto (Casco, mochila de hidratación cargada, etc.), ya que supondremos la práctica totalidad del peso que van a soportar las ruedas (La bicicleta sólo supone el 10-15% del peso total).

Aquí no hay fórmulas mágicas que nos lo determinen. Existen algunas aplicaciones (como iTire de Vittoria) que te ayudan a calcular la presión en función de todos los parámetros que hemos visto, pero lo único que realmente funciona es la prueba de ensayo y error. Es decir, que probemos el mismo recorrido con diferentes presiones hasta encontrar la que nos gusta.

Para ello no hace falta una ruta de muchos kilómetros, muchas veces con unos simples ejercicios, un salto y unas curvas, tendremos perfectamente calibrado el comportamiento de las ruedas. Lo mejor es buscar un punto intermedio entre las presiones recomendadas por el fabricante, que ya habrá tenido en cuenta el terreno ideal para el que está diseñada la cubierta, si es tubeless, tubeless ready o de cámara, etc., e ir probando inflando o quitando poco a poco (de 5 en 5 psi) hasta que nos encontremos a gusto.

Lo lógico será que si nuestro peso y talla está por encima de la media tengamos que añadir aire y si está por debajo tengamos que quitarla. Los bikers con menos peso podrán acercarse a las medidas mínimas de presión del neumático, mientras que los más pesados al límite superior. En cubiertas que están dentro de los rangos medios (de 2 a 4 bar) no hay problema, pero en las que admiten presiones excesivamente bajas (incluso de 1,7 bar hay en el mercado) o altas (como las Continental que hemos visto a 4,5) no es recomendable.

La presión ideal

Insistimos, sin existir una fórmula mágica, lo ideal es que encontremos la presión más baja (reduciremos el efecto rebote del neumático, los riesgos de pinchazo y aumentaremos su tracción y agarre) en la que no notemos los efectos negativos (pellizcos, flaneo en curvas y derrapes, sensación de lastre).

Las dos medidas principales

Como hemos visto a lo largo del artículo, la presión se mide en dos unidades bar y psi. El bar equivale, aproximadamente, a una atmósfera terrestre, es decir, a la presión del aire a nivel del mar. El psi es la medida anglosajona y significa libras por pulgada (Pounds per square inch). En ambos caso la presión ambiente es 0 y equivalente, luego 1 psi equivale a 0,07 bar, o lo que es lo mismo, un bar son 14,5 psi.

La importancia de una bomba de pie

Una bomba de pie (o bomba de taller) es algo que todo ciclista o biker debería tener en casa. No sólo porque con ellas podremos dar más presión (y más rápido) que con las bombas de mano, sino porque además podremos controlar la cantidad de aire que introducimos en la rueda gracias al manómetro.

Otra ventaja que tienen es que la inmensa mayoría de ellas tienen una boca doble para poder inflar tanto válvulas tipo “Presta”, de válvula fina, como las de tipo “Schrader”, o de válvula gorda. Aunque estas últimas cada vez están más en desuso, especialmente con la implantación de los tubeless, todavía quedan bicicletas que utilizan cámaras con estas válvulas, especialmente las de niño, las urbanas o las de trekking.

Precisamente, para poder inflar una llanta tubeless de grandes dimensiones, necesitaremos una bomba capaz de introducir mucha cantidad de aire en muy poco tiempo, para poder expandir y talonar la cubierta de forma correcta. Esto no es sencillo de conseguir con una bomba de mano, por lo que es fundamental que tengamos en casa una buena bomba de pie.

Visto en | MTBPro

¿Sabías qué? Las suspensiones necesitan mantenimiento


Puede parecer muy evidente, pero si no haces el mantenimiento de las suspensiones en los plazos recomendados por los fabricantes, las averías pueden ser mucho más costosas que una revisión rutinaria. 

Al menos una vez al año. Eso debería de quedarte muy claro sobre cada cuanto tiempo deberías de hacer las revisiones de tu horquilla y amortiguador. Incluso si no haces un uso muy intensivo, hacer estas revisiones periódicamente, te pueden evitar averías más graves y más costosas. Además, el mantenimiento de las suspensiones las deja como nuevas, para que cada año, puedas sacar el máximo rendimiento de ellas y de tu Mountainbike.

Tiempos según el fabricante

Por normal general, además de la regla de hacerlo cada año, lo habitual es que entre 100 o 125 horas de uso, debas de hacer al menos el servicio básico que suele incluir la limpieza, cambio de juntas, retenes y guardapolvos y cambio de aceite. Los precios también son muy variables dependiendo de que tipo de servicio hagas.

Más o menos, puedes valorar que al año deberías de invertir alrededor de $3,000 MXN en hacer el mantenimiento de las suspensiones. Es una inversión perfecta para no arruinar tu horquilla y amortiguador y cuentan con la garantía de que están realizadas por los servicios técnicos autorizados. Otro consejo interesante, es que después de cada salida, no te olvides de limpiar las barras de la horquilla, el amortiguador y los retenes por su parte exterior, para evitar que el polvo y la suciedad penetren en el interior. Un gesto sencillo, pero que ayuda mucho.

25 Tips para ser un Biker a prueba de todo..!!!


1. Un consejo antes de salir de casa. Informa sobre el recorrido aproximado que vas a hacer, sé realista sobre tu condición física, y comprueba cuáles son las condiciones climatológicas. Recuerda que los cambios de tiempo en la montaña pueden ser rápidos y bruscos. 

2. Lleva siempre en todas tus salidas: Agua o bebida energética, alguna barrita, gel energético, frutos secos o pasas, por ejemplo. En tu mochila no debe faltar una multiherramienta lo más completa posible (Tronchacadenas, llaves allen de 4, 5 y 6 mm, llave de Torx, destornillador, etc..); un inflador, siempre que sea posible para los dos tipos de válvula, una cámara, parches, desmontables, algo de dinero, documentación, un teléfono móvil (con batería), y algo de ropa de abrigo, que puede ser un chubasquero o un paravientos, que ocupará poco espacio y el peso también será reducido. 

3. Revisa tu bici siempre antes de salir. Presión de las ruedas, el estado de los cambios y frenos, y no está de sobra un pequeño repaso a la tortillería. ¿Lo principal? Los tornillos de la potencia y manillar, los del sillín y tija de sillín. También debes comprobar que los cierres rápidos de las ruedas están correctamente cerrados y si no montas a menudo, que el estado de los neumáticos es bueno y no presenta los laterales agrietados o muy resecos. 

4. Una vez en marcha, casi cualquier problema tiene solución, siempre que vayamos preparados convenientemente. A veces, las prisas por salir no nos permiten haber cumplido los requisitos mínimos previos, y empiezan las complicaciones sobre la marcha, como por ejemplo, que una de las zapatas de freno roza en la llanta. Fácil solución: En el propio freno encontrarás un minúsculo tornillo en su lateral, con cabeza de destornillador. Apriétalo una media vuelta (girando en el sentido de las agujas del reloj) y la zapata se separará de la llanta como por arte de magia. 

5. Notas que la bici es inestable y que se retuerce debajo de ti provocándote inseguridad, y además te cuesta rodar. Probablemente se deba a que la presión en los neumáticos es insuficiente. Para inmediatamente y dale vida a tus bíceps, inflando las ruedas hasta que al montar de nuevo sobre la bici notes que la bici rueda fácilmente. 

6. Llegas a la primera bajada de tu excursión y notas que tu bici no frena como antes, aunque hagas mucha fuerza en las manetas de freno. Una de las razones más probables de la ausencia de mordiente, será que las zapatas en caso de freno "V-Brake" a la llanta, o las pastillas, en caso de freno de disco, estén cristalizadas. Hubiera sido mejor hacerlo en casa, pero si llevas en tu mochila lija para poner los parches, puedes lijar la superficie de las zapatas o pastillas que estarán cristalizadas (se dice así cuando tienen ese brillo inconfundible) hasta que la zapata/pastilla recupere su mordiente sobre el aro de la llanta o el disco. 

7. ¡¡El cambio no deja de sonar!! Regla número 1: Cuanto más tiempo montes con el cambio desajustado, más difícil será ajustarlo de nuevo. Regla número 2: Pon el cambio trasero con la cadena engranada en el piñón más pequeño, ese será nuestro punto de partida. Regla número 3: No toques los tornillos del cambio si no sabes para que sirven, así lo más probable es que empeores la situación. Si el problema es un pequeño desajuste, probablemente se deba solo a la tensión del cable. Levanta la rueda trasera, da pedales y pulsa el mando para subir al segundo piñon. Si no sube suavemente, al cable le falta tensión. Gira un cuarto de vuelta en el sentido contrario al de las agujas del reloj el tensor situado en la salida del cable del mando, o en el cambio trasero. Si sigue sin subir, gira otro cuarto de vuelta. 

8. Si por el contrario no bajan, sube la cadena hasta el piñón más grande, y gira un cuarto de vuelta el tensor correspondiente, esta vez en el sentido de giro de las agujas del reloj.

9. Otro ajuste posible se puede realizar con los tornillos situados en el cambio trasero con una H y una L. 

10. La bici ya frena y cambia como si estuviera nueva, pero sin embargo un constante chirrido al pedalear le resta fuerza a tu pedaleo. Si eres previsor, y llevas un pequeño bote de lubricante, bastarán unas gotas en la cadena para que todo vaya más suave (aunque recuerda que estas operaciones deberías hacerlas antes de salir a hacer tu ruta). 

11. Si la cadena se sale por el plato grande hacia fuera, gira media vuelta el tornillo marcado con una H en el desviador delantero. Si lo que te ocurre es que el plato se "cae" del plato pequeño hacia el cuadro, gira media vuelta en el sentido de las agujas del reloj el tornillo L del desviador. 

12. Sientes que la dirección tiene una pequeña holgura. Si el movimiento llega de la propia dirección y no del juego barras-botellas de la horquilla de suspensión, haz lo siguiente: Afloja el o los tornillos de la potencia ligeramente, y aprieta el tornillo colocado en la parte superior (el de la tapa) con cuidado. A continuación vuelve a apretar los tornillos de la dirección para que la dirección quede ajustada. 

13. ¡¡Tenía que ser el pinchazo!! Sobre él se podría escribir un libro. Lo mejor es que aproveches para bromear y des todos los pasos correctamente... ¿Eres de los que se dejan las cosas en casa, como por ejemplo los desmontables? Apunta este Truco: Saca los cierres rápidos de tus ruedas y úsalos como desmontables, utilizando las levas de cierre como tales. Funcionan sorprendentemente bien. Te recomendamos que cuando los saques de su eje, los uses poniendo sus correspondientes tuercas con los muelles en el interior para no perderlos... (Si te has dejado los desmontables... Seguro que perderás los muelles).

14. ¿Y si se te hubieran olvidado los parches? Hay muchas soluciones, pero un consejo que nunca falla es que coloques en una de tus revisiones completas o al cambiar de cubiertas, un par de parches en la parte interna de la cubierta, entre ésta y la cámara. Serán como un pequeño tesoro en caso de emergencia. 

15. Ya te has bajado unas cuantas veces de tu bici, y en alguna de esas veces que te has quitado la mochila has perdido la boquilla de tu mochila de hidratación, así que ahora el agua se sale sin control. Lo primero que hay que hacer es soplar para que el líquido vaya en su totalidad a la vejiga. Como solución de emergencia puedes coger una pequeña rama y con una navaja darle forma cónica hasta que encaje en el extremo del tubo. Cada vez que bebas tendrás que quitarlo y volverlo a poner, pero al menos no te empaparás de agua. 

16. Todos los problemas no tienes porqué estar relacionados directamente con tu compañera de fatigas. Algunos animalitos pueden amargarte una excursión. Si te pica una avispa, haz un poco de barro con el agua de tu bidón, de la mochila de hidratación o cógelo de al lado de un arroyo y aplícatelo sobre la picadura. 

17. Si estás en mitad de una ruta y tu tija de sillín no deja de moverse por mucho que aprietes el tornillo, hacia los lados o hacia abajo, tenemos la solución. Un bote de Coca Cola o cualquier otro refresco nos puede solucionar el problema. Corta una pequeña tira de la lata hasta que conformes una fina lámina que sea casi todo el diámetro de la tija (no tanto como ella porque entonces al apretar chocarían los extremos), y colócala sobresaliendo por la parte superior del cuadro. Esas décimas harán que la tija se ajuste y puedas llegar a tu destino. 

18. Cruzar los arroyos o ríos tiene su punto de diversión, pero es invierno y te has hartado de que cada vez que pasas uno a tus zapatillas les entra agua por las ranuras donde se anclan las calas de los pedales automáticos. Pues cuando vuelvas a casa haz uso de la silicona con destreza y tus zapatillas pasarán a ser impermeables, al menos en esa zona. 

19. Después de una bajada te das cuenta que tus antebrazos se resienten después de frenar durante un largo período de tiempo. Una buena manera de evitarlo es llevando las manetas de freno relativamente destensadas o cerca del manillar con el punto de contacto de las zapatas/pastillas, con lo que el esfuerzo de mantener el manillar y frenar al mismo tiempo será mucho más llevadero. 

20. Si se te rompe un radio (Rayo) de la rueda por el lado de la rosca, lo mejor es que lo enrolles al radio más cercano, hasta que vuelvas a casa y lo reemplaces por uno nuevo. Aunque se parta por la parte del codo y lo puedas quitar, te recomendamos que lo dejes en la rueda. En la mochila se puede convertir en un peligroso objeto punzante en caso de caída. 

21. En temperaturas extremas, tanto de calor como de frío, al terminar de beber con tu mochila de hidratación, sopla por el tubo para que el líquido vuelva a la vejiga y mantenga una temperatura adecuada. 

22. En algunas ocasiones, los tornillos repartidos por el cuadro (Portabidón, portabultos...) que aparentemente no tienen una gran función, nos pueden sacar de un buen apuro. Al ser todos más o menos de las mismas medidas, si pierdes un tornillo de las poleas del cambio trasero, por ejemplo, con casi total seguridad puedas reponerlo con uno de los tornillos del portabidón... y problema resuelto. 

23. Una de las peores averías mecánicas que te puede ocurrir es que el núcleo trasero de la transmisión decida pasar a mejor vida cuando estás justo en mitad de la nada. Sería lo más parecido a quedarte con el coche en punto muerto en mitad de la carretera. ¡Pero nosotros tenemos la solución! Puedes buscar un alambre o una cuerda (Mejor aún si llevas bridas en la mochila como hacen muchos) y pasarlo entre los radios de la rueda traseras y el casete de piñones (que suele tener orificios). Con esta reparación de urgencia podrás volver a pedalear, pero eso sí con piñón fijo, ya que los piñones y el resto de la rueda quedarán solidarios, y sin rueda libre. 

24. Ahora que cada día somos más los que usamos GPS, una buena manera de protegerlo contra las inclemencias del tiempo es con el plástico transparente de cocina. Se ajusta perfectamente, permite utilizar los botones y por la parte inferior lo puedes ajustar con una goma elástica para que no se suelte. 

25. Un mal golpe al cambio trasero. Puede ser como consecuencia de una caída o con cualquier objeto en el monte. El caso es que el cambio trasero se ha desalineado por el impacto de un golpe, y los cambios vuelven a fallar. La razón más habitual es que la puntera donde se sujeta el cambio se haya doblado ligeramente. Para volver a llevarla a su lugar, se puede enderezar haciendo palanca con el cuerpo del cambio como se ve en la ilustración, siempre poco a poco para evitar que la propia puntera pudiera partirse al realizar la operación.