Mostrando entradas con la etiqueta Hardtail. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hardtail. Mostrar todas las entradas

Que tipos de Aluminio tienen los Cuadros MTB


Ahora vamos a hablar un poco de los diferentes tipos de ALUMINIO de los que están hechos nuestros cuadros de MTB/BTT, para qué modalidad es conveniente cada uno, y un análisis de los diferentes tipos de aluminio usados en ellos.

Antes de comprarte una bike o un cuadro siempre debes tener en cuenta el uso que le vas a dar ya que de esto dependerá el tipo de cuadro y material con el que debe estar construido.

Por algo se ha escogido al aluminio como material principal para la construcción de cuadros y piezas de bicicleta...

A FAVOR: Capacidad de absorción, poder anticorrosión, ligero, fácilmente manipulable.

EN CONTRA: Dureza limitada (Que no nos den gato por liebre, las latas de Coca-cola también son de aluminio), menos resistente a los golpes, más difícil de soldar en caso de rotura, más caro que el acero, aunque actualmente muy popularizado.

Las aleaciones van de las miles a ocho miles, en tubería de ciclismo se usan seis miles y siete miles (6063 ó 7075)

Los 6xxx son con magnesio y silicio. Los típicos 6161 ó 6063. Buenas propiedades mecánicas y maleabilidad.

Los 7xxx están aleados mayoritariamente con cinc, más resistentes pero menos maleables y tolerantes a la corrosión que los 6xxx, más utilizado para platos y manillares.

Normalmente los cuadros vienen identificados con una chapa en la que se indica que tipo de aluminio se usa. Es fácil encontrar junto a la denominación del aluminio, la talla del cuadro.

Las aleaciones más utilizadas en cuadros de bicis Los 6xxx son con magnesio y silicio. Los típicos 6161 ó 6063 de muchos cuadros son de este grupo, básicamente por que se conforma fácilmente y tiene buenas propiedades mecánicas. Los 7xxx están aleados mayoritariamente con cinc. En esta serie, el más típico en bicicletas es el 7005. Los aluminios de esta serie tienen magníficas propiedades mecánicas, aunque el conformado no es, en general, tan bueno como los 6xxx. El 7075, por ejemplo, tiene una extraordinaria resistencia, pero no se utiliza para los complicados tubos del cuadro, sino que solo se usa para formas más o menos simples como manillares o platos. La resistencia a la corrosión es, en general, de inferior calidad que otras series, aunque para una bici no suele ser realmente un factor importante. Dejando siempre aparte las otras denominaciones "sui géneris" de cada fabricante. En estado T6 ambos tienen propiedades mecánicas muy similares, ligerísimamente mejores en el caso del 7005, especialmente en resistencia a la fatiga.

Las aleaciones que incorporan escandio son la excepción, pues sus propiedades sí que son significativamente mejores. Pero en cualquier caso, definirá más las propiedades del cuadro de lo bien diseñado y fabricado que esté que el uso de una u otra aleación.

Todas las aleaciones de aluminio, incluyendo las que llevan escandio, tienen una densidad casi igual. Se logra un cuadro más ligero no porque la aleación pese menos, sino porque poniendo menos material se logra lo mismo. Así que por aquí tampoco hay diferencias apreciables.

Si nos fijamos, cuando un cuadro se rompe (por defecto o por abuso) lo suele hacer por las zonas cercanas a las soldaduras, que son las zonas más críticas aunque estén bien hechas. La calidad de estas soldaduras y los tratamientos térmicos posteriores serán, por lo tanto, lo que más va a definir el comportamiento y la resistencia del cuadro. El problema es que para conocer la calidad del trabajo no nos sirve con mirar los numeritos de la aleación, y la única referencia que tendremos será el prestigio de cada marca o fabricante de cuadros. Por ello (aparte de otros temas como acabados) un cuadro fabricado con el mismo tipo de aleación e incluso con tuberías del mismo fabricante puede tener muy distinta calidad y, por lo tanto, muy distinto precio.

La elección por parte de una marca de un tipo de aleación u otra entran muchos factores que no siempre son estrictamente técnicos, tales como precios, stocks, disponibilidad geográfica, facilidades o instalaciones de que dispone el fabricante para hacer unos u otros tratamientos térmicos, cualificación o experiencia de sus trabajadores, etc.

Entre una bicicleta rígida y una doble suspensión ¿Cuál es mejor?


Una de las eternas preguntas que los aficionados al Mountain Bike nos formulamos a la hora de adquirir una bicicleta nueva. Cada una tiene sus pros y sus contras, pero a la hora de la verdad nunca tenemos claro que opción elegir. En este artículo intentaremos dar nuestra opinión al respecto.

La elección de un tipo u otro dependerá en gran medida del presupuesto que tengamos pensado para nuestra nueva adquisición. Las bicicletas de doble suspensión generalmente son más caras que las de suspensión delantera, o montan peores componentes por el mismo precio. También son un poco más pesadas, por lo que si estamos acostumbrados a montar en una rígida delgadita notaremos el exceso de peso en nuestras piernas. Por otra parte, los sistemas de doble suspensión requieren de cuidados extra por nuestra parte, al existir más partes móviles en el conjunto que precisan de mantenimiento.

Pero no todo es malo. Las bicicletas de doble suspensión son las más versátiles, y podremos usarlas para hacer prácticamente de todo por el monte. La comodidad de pedalear sobre una doble no tiene nada que ver con una rígida, ya que la suspensión trasera absorbe baches, piedras, raíces y demás de manera altamente eficiente, cosa que nuestro culo agradecerá.

En la actualidad, los amortiguadores traseros cuentan con tecnologías muy avanzadas, que absorben la contaminación del pedaleo (es decir, que no vamos botando en cada pedalada), y permiten el bloqueo y el ajuste de los mismos como si de una suspensión delantera se tratase. Por ello, podremos subir paredes con la misma eficacia que con una rigida mientras que podremos bajar con más seguridad debido a la absorción de obstáculos del sistema trasero de suspensión.

Si vamos a competir, quizá lo más conveniente es una bicicleta rígida, pero simplemente por el hecho de que pesará unos gramos menos que una doble de competición y porque también resultará más económica. Aunque si el presupuesto no es un problema, una doble suspensión orientada a la competición no tiene nada que envidiar a su homóloga rígida. Todo lo contrario.

Los bikers de experiencia lo tenemos claro: Una bicicleta de doble suspensión es más cara, requieren más conocimientos de mecánica por parte de nosotros y son más difíciles de ajustar, pero también son muy bonitas, funcionan muy bien y la comodidad que nos ofrece una bicicleta de doble suspensión no tiene rival en la montaña.

El renacimiento de las bicicletas rígidas. ¿Por qué siguen siendo divertidas?


En los años 90, todas eran bicicletas rígidas, sencillamente porque aún no existían las bicicletas con suspensión total. Algunas de las bicicletas estaban equipadas con las primeras horquillas de suspensión de Rock Shocks, Manitou o Marzocchi, pero la mayoría llevaban horquillas rígidas. También se podía ver cómo los fabricantes intentaban añadir algunos centímetros de recorrido mediante potencias de suspensión, pero ese camino pronto resultó ser un callejón sin salida.

Fabricadas con tubos de acero, aluminio e incluso, en raras ocasiones, con tubos de titanio, las MTB pioneras tenían un aspecto precioso a pesar de carecer de la comodidad que proporciona la suspensión. La libertad que se abría ante mí al pasar de una bicicleta de carretera a mi elemental MTB no hacía más que encantarme. Explorar senderos sin asfaltar en mi primera bicicleta fue como un sueño de aventura al aire libre. Ninguna bicicleta anterior había sido capaz de conquistar terrenos abruptos, rocas y raíces.

Sin embargo, muchas cosas han cambiado desde entonces. Si se observan los senderos de todo el mundo, se diría que las bicicletas rígidas están casi extinguidas, ya que incluso los ciclistas de XC corren ahora con bicicletas de recorrido corto y suspensión total. Además, cualquier bicicleta con suspensión total permite afrontar un sendero más difícil con poco esfuerzo. Todas estas observaciones podrían explicar por qué las bicicletas rígidas podrían haber desaparecido de una vez por todas pero, por suerte, nada de esto es cierto.


En los últimos años, la experiencia de las bicicletas rígidas ha regresado, aunque perfeccionadas y equipadas con ruedas de 29” que nos permiten rodar más rápido con menos esfuerzo de pedaleo. Un mayor diámetro de rueda también ayuda a disminuir los impactos cuando se circula por terrenos difíciles. Obviamente, las bicicletas rígidas siempre te avisarán de cada bache y harán que te duela la espalda después de un largo día. Sin embargo, con la geometría rediseñada del cuadro, ahora se sienten seguros incluso al descender los tramos más empinados.

Sustituyendo una tija rígida por una telescópica, puedes conseguir una bicicleta capaz de afrontar cualquier terreno posible, aunque a un ritmo algo más lento que el de sus homólogas con suspensión total. Si tuviera que resumirlo, a menos que tengas que asaltar la colina con tus compañeros de DH, puedes disfrutar del descenso de cualquier sendero disponible por un precio muy asequible. Junto al bajo precio de compra, puedes añadir unos costes de mantenimiento mínimos dados por la falta de un amortiguador y pivotes comunes en todas las bicicletas de suspensión.

Una bicicleta rígida bien construida con una geometría holgada, una horquilla de suspensión de calidad y un tija de sillín telescópica puede hacerte feliz tanto en las calles de la ciudad como en los senderos de montaña durante muchos años sin necesidad de sustituir los componentes o cambiar la bicicleta por completo para estar al día. Si no puedes permitirte más tipos de bicis y te gusta tener una verdadera todoterreno, una hardtail es una opción razonablemente mejor.