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Las ruedas TUBELESS ha sido una de las mejores innovaciones en el ciclismo


 Es una de las tendencias más sólidas dentro del mountain bike gracias a su capacidad para que un pinchazo no nos frene. Sácale el máximo partido siguiendo estos consejos, y que nada te pare.

En pocos años el tubeless pasó de ser una tecnología reservada a la alta competición a convertirse en una opción cada vez más popular entre los aficionados. Y es que sus ventajas son tan numerosas que podemos hablar de una de las revoluciones que aportó el mountain bike al mundo de la bici en general.

Además de mejorar el rendimiento, el sistema sin cámara requiere cierto mantenimiento periódico, ya que el líquido sellante pierde eficacia con el tiempo y las válvulas pueden obstruirse. 

El paso de ruedas con cámara a un sistema sin cámara puede parecer complejo, pero con los materiales adecuados —neumáticos “tubeless ready”, líquido sellante y válvulas específicas— se puede realizar fácilmente.

Sin embargo, no todo es perfecto, este sistema puede presentar fugas persistentes derivadas de un deterioro en la calidad del líquido sellante, el cual debe ser compatible y reemplazarse periódicamente; o que el pinchazo presente un orificio demasiado grande para ser cubierto de forma eficiente por el propio líquido. También, uno de los elementos que más hay que revisar es la válvula, ya que esta, con el paso del tiempo, puede quedar obstruida e impedir el flujo de aire cuando queramos meter presión a las ruedas. 


Si llegados a este punto, con toda esta información, has decidido que es hora de dar el salto en tu mountain bike, estos trucos te pueden ayudar tanto durante el proceso como después en tus salidas.

A la hora de montar tu sistema tubeless, y más aún cuando lo haces por primera vez, existe un punto crítico que marca la diferencia entre terminar con éxito o desesperado en el proceso, y este no es nada más ni nada menos que el talonado. En este paso, el neumático debe de quedar perfectamente encajado en la llanta, algo para lo cual se requiere de una gran cantidad de volumen de aire en un corto espacio de tiempo. Lo más adecuado es contar con un compresor o una bombona de CO2, capaz de inyectar de golpe todo ese aire requerido.

En definitiva, el tubeless ha demostrado ser una evolución natural del ciclismo de montaña: menos pinchazos implica mayor rendimiento. Sin embargo, su eficacia depende del mantenimiento y del uso correcto que hagamos de todos sus componentes.

Agradecemos a BIKE por todos sus consejos!

JOHN DUNLOP y la reinvención del neumático.

En la segunda mitad del siglo XIX, las bicicletas se habían vuelto un medio popular de transporte, pero tenían un gran problema: sus ruedas de goma maciza hacían que los recorridos fueran incómodos, ruidosos y lentos.

John Boyd Dunlop, un veterinario escocés, observó cómo su hijo sufría al andar en bicicleta por caminos irregulares y decidió buscar una solución. En 1887, experimentando con tubos de caucho llenos de aire, creó el primer neumático inflable.
Este invento revolucionó la forma de moverse: la cámara de aire absorbía los impactos, daba mayor velocidad y comodidad, y transformó tanto el ciclismo como, posteriormente, la industria del automóvil.
Los neumáticos de Dunlop fueron el inicio de una nueva era en el transporte, donde cada viaje se volvió más seguro, rápido y eficiente. Así que gracias a el es que podemos disfrutar de un gran deporte, hobbie y modo de transporte como lo es LA BICICLETA.

¿Qué presión de aire poner en las llantas de Mountain Bike?

Cada biker tiene sus propias preferencias en lo que respecta a las presión de aire utilizada en los neumáticos, variable en función del estilo de conducción de cada persona, del modelo y medida de la llanta o cubierta utilizada y de las condiciones del terreno por el que se va a rodar. En cualquier caso, existen una serie de reglas que sirven como punto de partida para encontrar la presión de neumático ideal que cada usuario necesita.


En el mundo de la Mountain Bike, al igual que en muchos otros ámbitos en los que se hablan de medidas de presión de aire, se manejan dos términos diferentes para definir la cantidad de presión de aire de una llanta:

BAR: Unidad de presión equivalente a un millón de barias, o lo que es lo mismo, aproximadamente igual a una atmósfera terrestre (1 ATM). De este modo, una cubierta inflada a 2,2 BAR tiene una presión de aire contenida de aproximadamente 2,2 atmósferas o ATM.
PSI: Unidad de presión del sistema anglosajón de unidades, en la que una atmósfera equivale a 15 PSI aproximadamente. De este modo, una cubierta inflada a 2,2 BAR está a 33 PSI (2,2x15=33).
Debemos tener presente que la presión de aire de una cubierta determina de manera muy significativa el estilo de conducción de una bicicleta así como sus reacciones ante los obstáculos del camino.

Cuando la presión de aire es demasiado alta:
  • La bicicleta rebota en los obstáculos.
  • El rendimiento en las curvas disminuye significativamente.
  • Existe una mayor probabilidad de sufrir un reventón en las cubiertas.
Cuando la presión de aire es demasiado baja:
  • Mayor probabilidad de pinchazo por pellizco o aplanamiento de la cubierta.
  • Pérdida de eficiencia en el pedaleo.
  • Los derrapes y las frenadas pueden ser impredecibles.
  • Las reglas a seguir para encontrar la presión ideal
Lo primero que tenemos que tener claro es que las cubiertas también forman parte de la suspensión de la bicicleta. Los neumáticos son el único contacto de la bicicleta con el suelo, así que es bastante importante manejar un rango de presión correcto en cada cubierta para obtener el mejor rendimiento y la máxima comodidad. En términos generales, hay que tener en cuenta unas cuantas reglas:
  • Los ciclistas más pesados necesitan mayores presiones en las cubiertas que los ciclistas más delgados o ligeros.
  • Las cubiertas de menor medida (1.8 a 2.1) necesitan presiones más altas mientras que los neumáticos con mayor medida (2.2 y más) necesitan menos presión.
  • Las cubiertas con un compuesto más duro ofrecen mejor rendimiento a presiones más bajas que las cubiertas con un compuesto más blando.
  • Las cubiertas Tubeless o sin cámara de aire generalmente funcionan mejor a presiones más bajas que las cubiertas con cámara de aire.
Estas reglas sirven para tener un punto de partida a la hora de encontrar la presión correcta de nuestras cubiertas. Pero es importante recordar que la presión que necesitamos varía en función de nuestro estilo de conducción, el fabricante de las cubiertas y las condiciones del terreno.

¿Cómo encontrar nuestra presión ideal?
La presión ideal de una cubierta sería aquella que, inflada con la menor presión posible, no provoca ninguno de los problemas descritos anteriormente en cuanto a cubiertas infladas con una presión excesivamente baja.

Con presiones relativamente bajas, vamos a notar una mayor adherencia de las cubiertas sobre el terreno y una conducción más suave, sin rebotes. Para encontrar la presión ideal de nuestras cubiertas, necesitamos una bomba de inflado con manómetro, un trozo de pista o sendero por el que realizar nuestras pruebas y un poco de nuestro tiempo.

Comenzaremos por inflar las cubiertas con una presión alta de 45 PSI o 3 BAR, según nuestros gustos o nuestra bomba de inflado. Realizaremos un recorrido sobre la bicicleta con esta presión y observaremos el comportamiento de las cubiertas sobre el terreno. Después, reduciremos la presión de las cubiertas en 5 PSI o 0,3 BAR aproximadamente y repetiremos el recorrido con nuestra bicicleta.

Debemos observar el comportamiento de las cubiertas y notar como mejora la adherencia y la suavidad de conducción. Tenemos que reducir la presión de la cubierta tanto como sea posible (en intervalos de -5 PSI o -0,3 BAR), pero sin experimentar pinchazos ni comportamientos raros de la cubierta. Los pinchazos ocurren cuando la presión es excesivamente baja y la cubierta se pellizca entre el suelo y la llanta, provocando un pinchazo en la cámara por pellizco o rozamiento excesivo. Es lo que conocemos como "mancada" y se caracteriza por hacer dos tajos a ambos lados de la cámara y el aire se sale de inmediato.

Hay que repetir el proceso de reducir la presión de las cubiertas y probar su comportamiento tantas veces como necesitemos, hasta encontrar una presión óptima que se adapte a nuestro estilo de conducción y a las propias cubiertas.

Para las cubiertas Tubeless, no hay que preocuparse tanto por los pinchazos, pero también debemos experimentar con las presiones de la cubierta. Una presión demasiado baja puede provocar que la cubierta ruede sobre sí misma, generando una capacidad de maniobra imprevisible. En general, para las cubiertas sin cámara de aire llevaremos una presión de entre 5 y 7 PSI o 0,3 y 0,5 BAR menos que en las cubiertas con cámara de aire.

Presión orientativa óptima de cubiertas de Mountain Bike
Ya he dicho que la presión óptima depende de varios factores, tales como el fabricante de la cubierta, el peso del ciclista, el tipo de compuesto del neumático o el estilo de conducción de cada uno de nosotros. Pero de forma general, aquí tenemos una tabla orientativa con las presiones óptimas según el tipo de cubierta que nos puede ayudar a acercarnos a nuestra presión ideal en las cubiertas de nuestra bicicleta:
  • Cubiertas con cámara anchas (2.3 o más)= 28 a 30 PSI - 1,9 a 2,1 BAR
  • Cubiertas con cámara delgadas (2.25 o menos)= 30 a 32 PSI - 2,1 a 2,25 BAR
  • Cubiertas Tubeless anchas (2.3 o más)= 26 a 28 PSI - 1,75 a 1,9 BAR
  • Cubiertas Tubeless delgadas (2.25 o menos)= 27 a 28 PSI - 1,8 a 1,9 BAR
Ahora, aqui no explica que cuando vayas por carretera y quieras mayor velocidad, debes inflar tus llantas a tope, pero no lo explica porque es realmente una pendejada andar con llantas de MTB por carretera ya que no están diseñadas para eso y se desgastan mucho más rápido.

¿Que presión es la correcta de mis llantas?


Una de las claves de un buen agarre y absorción en nuestra bici es el contar con una presión correcta en las llantas. Si no vamos con la óptima presión el comportamiento de nuestra bici puede llegar a ser un auténtico peligro. Si no tenemos una correcta presión de neumáticos será que llevamos demasiada presión o poca presión. En función de cómo sea, tendremos una serie de inconvenientes importantes.

Si la presión de aire es demasiado alta:

  • La bici nos rebotará constantemente ante cualquier irregularidad
  • El agarre en curvas queda minimizado perdiendo adherencia con la consecuente posibilidad de caída

Si la presión de aire es demasiado baja:

  • La posibilidad de pinchazo por llantazo es mucho mayor. (Mancada)
  • Tendremos mucho agarre, incluso demasiado para rodar correctamente.
  • Las llantas «flanean» e incluso podemos llegar a destalonar la cubierta en una curva muy cerrada.

Es por esto por lo que una correcta presión, equilibrada en todos los sentidos, será ideal. Hemos de tener en cuenta que hay aspectos como nuestro peso, nuestra manera de conducir, el terreno por el que rodemos que afectará a la presión que llevemos. Por esto también necesitaremos de algo de experiencia para saber la presión óptima de nuestros neumáticos. Muchas veces podemos ver que llevamos una presión de llantas demasiado baja tan sólo presionando con los dedos.

Aspectos básicos a tener en cuenta

Para saber qué presión debemos poner en nuestras cubiertas hemos de tener idea de algunos aspectos básicos:

  • Las llantas son la única parte de la bici que está en contacto con el terreno, por lo que son nuestros pies. Son elementos básicos en la amortiguación, agarre, tracción y frenado.
  • Todos las llantas tienen una inscripción con la presión máxima y mínima que deben llevar para ser utilizados
  • Cuanto mayor sea nuestro peso, mayor será la presión que debemos llevar
  • Normalmente los neumáticos más estrechos deben llevar más presión que los más anchos. También en función del tipo de carcasa podrán ir con más o menos presión.
  • Los neumáticos tubeless pueden ir y funcionan mejor a menores presiones que los que montar una cámara en su interior.
  • Hay dos unidades básicas de medición de la presión: los BAR y los PSI. (1 BAR= 15 PSI).
  • Con el paso de los días, la presión se verá reducido ya que siempre pueden perder algo de aire.

La presión correcta de los neumáticos

En resumen, nosotros mismos somos los que tenemos que probar y dar con la que estemos cómodos ya que depende de nuestro peso, tipo de conducción que tengamos y tipo de neumáticos. De esta manera, hay gente que prefiere ir con más presión para no pinchar aunque vaya en contra de algo más de agarre, y a la inversa. Es por eso por lo que hay que probar y probar, hasta encontrar nuestras presiones ideales.

Ventajas y desventajas de las ruedas tubelizadas


Las ruedas tubelizadas, más conocidas bajo el término Tubeless, son la opción más segura y eficiente para prevenir pinchazos en una bicicleta de montaña. ¿Qué ventajas tienen las ruedas tubelizadas con respecto a las ruedas con cámara de aire? ¿Y qué inconvenientes? A continuación, un pequeño pero práctico resumen con las ventajas y desventajas de las ruedas tubelizadas.

Ventajas de las ruedas tubelizadas
Adiós a los pinchazos: Un sistema Tubeless de calidad montado correctamente es la opción más segura de la actualidad para prevenir pinchazos en una bicicleta de montaña. Unas ruedas tubelizadas son capaces de taponar por sí mismas todos esos pinchazos milimétricos tan frecuentes en el ciclismo de montaña y, lo mejor de todo, sin que el ciclista se de cuenta de ello.

Mayor agarre: Montar ruedas tubelizadas nos permite rodar a una presión bastante menor de la que normalmente se utiliza en unas ruedas con cámara de aire. Con presiones inferiores, se mejora el agarre de la cubierta y se amplían las posibilidades de personalización de la misma de acuerdo a las necesidades de la ruta o carrera a realizar.

Más seguridad: Los sistemas Tubeless correctamente instalados mejoran la seguridad del ciclista. Una mayor protección frente a los pinchazos es sinónimo de una mayor confianza pedaleando, lo que se traduce en una mejor experiencia tanto en términos de diversión como de seguridad.

Inconvenientes de las ruedas tubelizadas
Inversión inicial: Un sistema Tubeless efectivo requiere de llanta y neumático compatibles así como de un líquido sellante de calidad. El tubelizado de llantas normales es la opción más extendida, en este caso realizado con un fondo de llanta específico para Tubeless, también necesario en la inversión inicial.

Mayor mantenimiento: A pesar de que al hacer uso de ruedas tubelizadas nos podemos olvidar de los pinchazos durante una buena temporada, es necesario realizar un mantenimiento de vez en cuando. Comprobar la cantidad de líquido sellante en el interior de la cubierta, sobre todo en verano, es una tarea obligada en este tipo de sistema.

Reparación más trabajosa: Si sufrimos un pinchazo con unas ruedas tubelizadas y el líquido sellante no es capaz de taponar el orificio o corte de la cubierta, nos tocará realizar una reparación que puede (o no) convertirse en toda una odisea. Válvula taponada por el líquido sellante y dificultad para destalonar la cubierta son los problemas más habituales de una reparación Tubeless en mitad del monte.


La Bomba de Bicicleta portátil, un salvavidas en las brechas.


De los artículos portátiles que llevamos con nosotros en las rodadas, la bomba de inflar es una de las más importantes, hay de muchos modelos y marcas, te recomendamos que no salgas sin ella, cualquiera que sea la distancia a rodar, ya que siempre estamos expuestos a un bajón de aire o una pinchada. 

Al inflar las llantas de tu bicicleta, todo se basa en la presión. Qué tanto aire le metes y qué tan cómodo quieres ir. Ya que sepas a qué presión las debes inflar, entonces estarás buscando la bomba adecuada que logre llenarlas de aire sin mayor esfuerzo. 

Todas las bombas de aire, sin importar el tipo, cuentan con un pistón (o émbolo), una válvula antirretorno y una cámara de aire, como elementos principales para que funcionen. 

Existen cuatro tipos, principalmente: 

  • Bomba de piso 
  • Bomba de mano 
  • Bomba de pie
  • Electrónicas

Cada una tiene su razón de ser y una vez que las conozcas, podrás elegir la que más te conviene. Las cualidades que debes revisar en cada una de ellas son: 

  • Presión máxima de inflado (declarada en PSI o Bar)
  • Tipo de válvula con la que son compatibles
  • Tamaño de la cámara de aire. Entre más grande, mayor capacidad de inflado.
  • La presión máxima que necesites dependerá del tipo de bicicleta que estés usando. 

El tipo de válvula es esencial. Existen dos tipos de válvulas en las cámaras de aire para bicicleta: americana o francesa. También llamadas Schrader (por su inventor August Schrader) y presta. 

Casi todas las bombas vienen preparadas para recibir ambas válvulas. Puede que el diseño muestre a primera vista ambas entradas o que tengas que darle vuelta a los empaques.

Las bombas de mano puede ser de doble acción, y eso facilitará el inflado de tus llantas. Casi todas las bombas de mano vienen con un soporte para montarlo en el cuadro de la bicicleta.

Algunas personas prefieren llevarlas en sus mochilas de hidratación o en la bolsa del jersey. Todo dependerá de tu preferencia y claro, del tamaño de la bomba. 

Un aspecto que hace la diferencia es que la bomba que busques sea de “doble acción”, es decir, que infle la llanta tanto al oprimir el émbolo como al sacarlo. Con esto evitarás esfuerzo extra.

Hoy en día puedes sustituir la bomba portátil por unas bombonas de CO2 y un niplo, pero nunca reemplazará lo útil que es cualquier bomba manual, todo ciclista debería llevar una consigo, esperamos que no tengas que comprobarlo rodando a gran distancia de casa.

Qué presión hay que llevar en las llantas de MTB


Una de las grandes preguntas del MTB es siempre ¿Qué presión debo llevar en las ruedas? No existe una fórmula mágica, pero te dejamos unos cuantos consejos que te ayudarán a encontrar la presión ideal para tus llantas o neumáticos.

El Mountain Bike es un mundo que se ha ido especializando hasta límites insospechados. Atrás quedaron los tiempos en los que la rueda se hinchaba “a ojo” y se calibraba apretando con la mano hasta que quedase dura. Hoy en día, que en función de la ruta del día, regulamos SAG de horquillas y amortiguadores, elegimos un neumático u otro, y hacemos mil ajustes, no podemos olvidarnos de llevar la presión apropiada de las ruedas.

Si hacemos las cosas mal corremos un doble riesgo, una rueda excesivamente hinchada, además de que es más fácil de pinchar y se incrementa el riesgo de reventón, será más rebotona y peligrosa en las curvas y zonas rotas. Sin embargo, si llevamos la presión muy baja, además de alentarnos innecesariamente, implica cierto riesgo de destalonar o de flanear en las curvas haciendo la bicicleta ingobernable.

Antes de nada, lo primero que debemos saber es el rango de presión que admite cada llanta o cubierta. En Michelin, por ejemplo, los neumáticos más habituales para usar con cámara de 29x2.25 las presiones que acepta son entre 1,8 y 4 bar (de 29 a 58 psi), mientras que Continental en la misma medida y neumáticos similares son de 3,5 a 4,5 bar (entre 50 y 65 psi).

El uso para el que esté destinado la llanta influye también mucho en la presión que acepta, básicamente por su construcción. No es lo mismo un neumático XC, pensado para ser muy ligero y que irá más inflado para que el rozamiento sea menor, que uno de Enduro que, además de ser más robusto en toda su estructura, llevará algo menos de presión para tener mayor capacidad de absorción de impactos sin que llegue a reventar. De esta forma, el tipo de neumático y sus dimensiones nos va a dar el primer rango de medidas que debemos tener en cuenta, cuanto más estrecho y cerca del XC, mayor presión llevará.

Otro factor que nos marcará este rango es si llevamos cámara o es tubeless, ya que los neumáticos tubeless admiten presiones menores (los flancos están más reforzados y mantienen la estructura del neumático con menos cantidad de aire) que las cámaras, con las ventajas (mejor tracción y agarre) e inconvenientes (Alentan un poco más) que esto supone.

Calcular la presión en función de nuestro peso

El siguiente factor que tenemos que valorar es nuestro peso y tipo de bicicleta, ambos en conjunto. Y cuando decimos nuestro peso es con todo el equipo puesto (Casco, mochila de hidratación cargada, etc.), ya que supondremos la práctica totalidad del peso que van a soportar las ruedas (La bicicleta sólo supone el 10-15% del peso total).

Aquí no hay fórmulas mágicas que nos lo determinen. Existen algunas aplicaciones (como iTire de Vittoria) que te ayudan a calcular la presión en función de todos los parámetros que hemos visto, pero lo único que realmente funciona es la prueba de ensayo y error. Es decir, que probemos el mismo recorrido con diferentes presiones hasta encontrar la que nos gusta.

Para ello no hace falta una ruta de muchos kilómetros, muchas veces con unos simples ejercicios, un salto y unas curvas, tendremos perfectamente calibrado el comportamiento de las ruedas. Lo mejor es buscar un punto intermedio entre las presiones recomendadas por el fabricante, que ya habrá tenido en cuenta el terreno ideal para el que está diseñada la cubierta, si es tubeless, tubeless ready o de cámara, etc., e ir probando inflando o quitando poco a poco (de 5 en 5 psi) hasta que nos encontremos a gusto.

Lo lógico será que si nuestro peso y talla está por encima de la media tengamos que añadir aire y si está por debajo tengamos que quitarla. Los bikers con menos peso podrán acercarse a las medidas mínimas de presión del neumático, mientras que los más pesados al límite superior. En cubiertas que están dentro de los rangos medios (de 2 a 4 bar) no hay problema, pero en las que admiten presiones excesivamente bajas (incluso de 1,7 bar hay en el mercado) o altas (como las Continental que hemos visto a 4,5) no es recomendable.

La presión ideal

Insistimos, sin existir una fórmula mágica, lo ideal es que encontremos la presión más baja (reduciremos el efecto rebote del neumático, los riesgos de pinchazo y aumentaremos su tracción y agarre) en la que no notemos los efectos negativos (pellizcos, flaneo en curvas y derrapes, sensación de lastre).

Las dos medidas principales

Como hemos visto a lo largo del artículo, la presión se mide en dos unidades bar y psi. El bar equivale, aproximadamente, a una atmósfera terrestre, es decir, a la presión del aire a nivel del mar. El psi es la medida anglosajona y significa libras por pulgada (Pounds per square inch). En ambos caso la presión ambiente es 0 y equivalente, luego 1 psi equivale a 0,07 bar, o lo que es lo mismo, un bar son 14,5 psi.

La importancia de una bomba de pie

Una bomba de pie (o bomba de taller) es algo que todo ciclista o biker debería tener en casa. No sólo porque con ellas podremos dar más presión (y más rápido) que con las bombas de mano, sino porque además podremos controlar la cantidad de aire que introducimos en la rueda gracias al manómetro.

Otra ventaja que tienen es que la inmensa mayoría de ellas tienen una boca doble para poder inflar tanto válvulas tipo “Presta”, de válvula fina, como las de tipo “Schrader”, o de válvula gorda. Aunque estas últimas cada vez están más en desuso, especialmente con la implantación de los tubeless, todavía quedan bicicletas que utilizan cámaras con estas válvulas, especialmente las de niño, las urbanas o las de trekking.

Precisamente, para poder inflar una llanta tubeless de grandes dimensiones, necesitaremos una bomba capaz de introducir mucha cantidad de aire en muy poco tiempo, para poder expandir y talonar la cubierta de forma correcta. Esto no es sencillo de conseguir con una bomba de mano, por lo que es fundamental que tengamos en casa una buena bomba de pie.

Visto en | MTBPro