Mostrando entradas con la etiqueta Subidas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Subidas. Mostrar todas las entradas

¿Sientes que tus piernas arden en las subidas? Evítalo con estos consejos


Si en cada subida sientes que tus piernas van a estallar, probablemente estás exigiendo demasiado a tu cuerpo sin haber calentado lo suficiente. Al comenzar demasiado fuerte, el organismo produce más lactato del que puede eliminar, provocando esa molesta sensación de ardor y una fatiga prematura.

1. Usa el desarrollo adecuado
No te dejes engañar por la sensación de piernas frescas. Cambia a un desarrollo más ligero y procura mantener una cadencia de al menos 70 rpm. Así trabajarás de forma más eficiente y retrasarás la aparición de la fatiga.

2. Activa el core
No todo el esfuerzo debe recaer en las piernas. Mantén los codos flexionados, inclina ligeramente el torso y utiliza la fuerza del abdomen y la espalda para transmitir más potencia a cada pedalada.

3. Permanece sentado
Pedalear de pie consume alrededor de un 10 % más de energía. Reserva esa posición únicamente para los tramos más empinados y aprovecha el resto de la subida sentado para ahorrar fuerzas.

4. Revisa la posición del sillín
Un sillín mal ajustado puede provocar un esfuerzo excesivo en las piernas. Una buena posición permite aprovechar mejor la fuerza de los glúteos y mejorar la eficiencia del pedaleo.

5. Haz la prueba de la conversación
Si puedes mantener una conversación mientras subes, probablemente vas a un ritmo adecuado. Si apenas puedes pronunciar unas palabras sin jadear, es momento de bajar la intensidad.

Subir con inteligencia siempre será más efectivo que subir con fuerza bruta. Dosifica el esfuerzo, mantén una buena técnica y llegarás a la cima con más energía… ¡y con ganas de seguir pedaleando!

5 Consejos para afrontar las subidas en MTB


¿Eres de los que en las subidas siente que tus piernas pueden salir ardiendo en cualquier momento? esto no debería suceder si mantenemos unas pautas básicas. La mayoría de veces esta desagradable sensación surge por pedirle demasiado a nuestro cuerpo en muy poco tiempo. Es decir, intentamos poner nuestra maquinaria a tope sin apenas haber calentado antes. Con las pulsaciones bajas y las piernas frescas es fácil que comencemos a subir a una intensidad muy por encima de nuestro nivel, lo que provocará que nuestro organismo genere mucho más lactato del que puede filtrar. Llegados a este punto nuestras piernas estarán al rojo vivo y reducir la velocidad a paso de tortuga no aliviará tu dolor. Aquí van algunos consejos para que las subidas sean más rápidas y divertidas.

1.- Cambia el desarrollo
Parece obvio, sin embargo muchos ciclistas comienzan las subidas moviendo un gran desarrollo debido a la sensación de frescura en sus piernas. Cuando se mueve un gran desarrollo las piernas tienen que acudir a las fibras de contracción rápida, que absorben la energía mucho antes que las fibras de contracción lenta o de resistencia. Estas crean una gran cantidad de lactato y la fatiga aparece mucho antes. Debes encontrar un desarrollo que te permita pedalear a una cadencia mínima de 70 rpm. Si la subida se endurece debes seguir desplazándote por los cambios para mantener ese rango de cadencia.

2.- Utiliza tu core
Vas a llegar a la cima más rápido y evitarás la fatiga si utilizas en las subidas algo mas que tus piernas. Dobla los codos, presiona tu espalda, baja el torso y tira a través de tu core para poner mas energía en cada pedalada sin hacer sufrir en exceso tus piernas, así evitarás generra más lactato.

El core o núcleo es el área que engloba toda la región abdominal y parte baja de la espalda. Lo componen los oblicuos, recto abdominal, suelo pélvico, el diafragma, el multifidus y el músculo más importante de todos: el músculo transverso abdominal. Sería algo así como el corset de nuestro cuerpo que, entre otras funciones, protege los órganos. Es el centro de gravedad del cuerpo, hace de enlace entre el tren inferior y el tren superior y, por tanto, resulta clave para desarrollar el equilibrio, la estabilidad y la coordinación.

3.- Permanece sentado el mayor tiempo posible
Ponerte de pie para estirar las piernas esta bien. Pero mantenerte de pie todo el tiempo hará que las pulsaciones suban y con ellas el gasto energético. Nuestro cuerpo necesita un 10 % mas de energía para pedalear de pie, así que resérvate esa posición para los tramos más duros de la subida. 

4.- Cambia de posición
Si aún haciendo las cosas bien y respetando los tiempos de calentamiento sigues sufriendo demasiado dolor en las piernas, puede que la solución pase por cambiar la posición del sillín. Un sillín demasiado adelantado provocará que la zona de apalancamiento haga mas fuerza en los glúteos. En este caso es necesario ajustar el sillín para aprovechar la fuerza de los glúteos y no fatigar nuestras piernas en la primera dura subida.

5.- Habla durante la subida
La mejor manera de saber que estás subiendo dentro de tu umbral de resistencia es intentar hablar a la vez que sigues dando pedales en mitad de la subida. Todo el mundo podrá hablar con frases cortas e incluso pedir ayuda, pero no se trata de eso, se trata de mantener una conversación. Si por el contrario tu respiración se entrecorta después de cada palabra está claro que vas demasiado duro. Obviamente si lo que pretendes es subir en el menor tiempo posible, olvídate de hablar.